Ante algunas situaciones estresantes los nervios parece que van a rebasarte y hacerte perder el control de tus emociones, como por ejemplo animarte a hablarle a alguien que te gusta, dar un discurso en una boda, exponer delante de un  grupo, ó conocer a los papás de tu pareja.

No importa la edad que tengas, un ataque de nervios le puede pasar a cualquiera, y en este  Tip de la semana veremos cómo calmar los nervios en tres simples pasos.

Paso 1.  Inhala profundamente por la nariz y luego saca el aire lentamente por la boca entreabierta. Parece elemental hacerlo, pero la verdad es que a la mayoría de las personas se nos olvida respirar adecuadamente cuando estamos nerviosos.

Lo que hacemos es pasar pequeños respiros de aire, suficiente nada más para no asfixiarnos pero no nos calma.  Si respiramos adecuadamente  el cerebro se encuentra bien oxigenado y alerta, pero no solo eso,  al concentrarnos en la respiración profunda  evitamos dejar libre a la imaginación para qué no nos juegue malas pasadas.

Paso 2.   En cuanto termina alguna situación que haya sido estresante, seguramente te ha pasado que te das cuenta que la pre-ocupación fue exagerada  y que todo el tiempo te estuviste pre-ocupando de más y entonces llega a ti una sensación de alivio y descanso.

Toma uno de esos recuerdos y revívelo, para que estés consciente de que después de la tempestad viene la calma. El hecho de imaginar un  final agradable hará que tu cuerpo trate de reproducir la sensación de comodidad y tranquilidad haciéndote más pasable tu circunstancia actual.

Paso 3. Haz una plática motivacional contigo mismo. En una hoja de papel escribe al menos 5 adjetivos de poder: grandioso, inteligente, fuerte, atractivo, poderoso o cualquier otro que se te ocurra. Luego inicia una plática contigo mismo usando cada uno de ellos: Me siento grandioso… realmente soy inteligente… soy una persona muy fuerte… etc.

Esta plática motivacional es para ti solo, porque si alguien más la escucha, claro qué pensará que eres  vanidos@. Se ha comprobado que este tipo de pláticas tienen un efecto positivo en tu estado de ánimo;  se eleva tu YO en un momento en que es preferible tenerlo inflado para que te ayude a calmar los nervios y afrontar la situación de tal manera que salgas bien librad@.

El miedo y el nerviosismo son emociones que no son necesariamente negativas. Tienen su función, porque evitan que hagas cosas demasiado tontas o arriesgadas. Sin embargo, si te dejas atrapar por esas emociones,  te impedirán  enfrentar algunos desafíos que la vida te exigirá.