Te presento aquí unas preguntas básicas  que si te las planteas te ayudarán a alcanzar tus metas por pequeñas o grandes que sean:

1.- ¿Qué quieres conseguir?

Asegúrate de que realmente es lo que tú quieres y no algo impuesto. Es importante tu disposición a hacer lo que sea necesario para conseguir tu meta, para así poder establecerla con mayor claridad.

Por supuesto que las metas se pueden ir modificando a través del tiempo y la experiencia. Es importante  definirlas lo más claramente posible, con todos los detalles y el tiempo en el que las quieres conseguir.

Exprésalas en positivo. Tus metas no deben ir encaminadas a evitar cosas que no quieres, sino a conseguir las que quieres. Está demostrado que nos dirigimos hacia lo que prestamos atención, y si piensas en algo que no quieres puedes irte hacia allá.

2.- ¿Cuál es la situación actual real con respecto a tu objetivo?

Esta es la parte en la que defines como está la situación actual con respecto a tu objetivo. Es básico conocer el punto de partida de nuestro viaje para poder establecer el camino que queremos lograr.

Sé sincer@ contigo mism@, y comprométete con la verdad.

Comprometerte con la verdad no significa buscar la verdad absoluta, simplemente que a veces damos por reales algunas cosas que proceden de nuestras creencias. Procura ser aquí lo más objetiv@ posible, para así evitar cerrarte puertas a ti mism@.

También en esta fase establece los recursos con los que cuentas y los que necesitarías generar.

3.- ¿Cuál es el camino a seguir?

Una vez establecidas tus metas y haberte situado en el punto de salida real (con responsabilidad), llega el momento de diseñar un plan de acción.

Este plan de acción debe de complacerte ya que si es un plan que te disgusta va a ser muy difícil que tengas la constancia para llevarlo a cabo. Realizar tu plan de acción es lo que te va a llevar hacia tu meta. El verdadero poder está en la acción, de ahí que el plan que diseñes debe ser fácil de realizar.

Ten en cuenta que no existe el fracaso, solo los resultados. Algunos de los resultados te gustarán y otros no. Cuando un resultado no te guste, sólo tienes que cambiar la forma de actuar. El único fracaso verdadero es el abandono.

Una última recomendación que puede parecerte muy simple, pero créeme si te digo que te va a ser muy útil para ayudarte a conseguir tus metas:

Cada vez que consigas un logro por pequeño que sea, como por ejemplo llevar a cabo un paso del plan de acción, CELEBRALO. El cómo es cosa tuya, pero no lo dejes.