Algunas investigaciones muestran que cerca del 70% de los matrimonios pueden divorciarse durante los primeros 4 años de casamiento, igualmente se dice que las personas solteras viven 4 años menos que las personas que no lo son y las personas que viven una relación de pareja infeliz tienen más probabilidades de tener enfermedades; estos estudios valen también para las parejas que viven en unión libre quienes en algún momento pueden decidir separarse.

Pero ¿Cuáles son las razones? ¿Por qué hay tantas personas que se divorcian o separan?

A muchas personas nos gustan los finales felices de las películas románticas, pero eso es solo entretenimiento, en la vida real y práctica no sucede así. En la vida en pareja hay problemas que solucionar, tareas que atender,  compromisos económicos y laborales, entre otras tantas responsabilidades.

Se sabe que el romanticismo es clave para la vida en pareja, pero no podemos ir por la vida pensando que todos los días estamos reproduciendo una película de amor, en mi opinión, el amor de pareja se valora de acuerdo a los días en que ambos son felices, mientras más días mejor, mientras más momentos juntos mejor, mientras más tiempo para disfrutar de las pequeñas cosas, mucho mejor; tomando en cuenta que como individuos tendremos días buenos y días no tan buenos.

El fracaso en las relaciones de pareja no es algo que ocurre de la noche a la mañana, no es que hoy me levanté y me di cuenta que ya no amo a mi pareja. Existen diferentes alarmas que se activan a lo largo de la relación, avisos en forma de quejas que terminan en críticas, el desprecio sobre la personalidad de cada uno, la actitud defensiva que cada uno comienza a presentar hasta llegar a la actitud de alejamiento, es mejor estar en cualquier parte incluyendo el trabajo que ir a la casa.

Cuando las parejas dejan de hablarse, dejan de saber de cada uno, automáticamente la relación pierde fuerza, se deteriora y la razón aquí es simple, si dejamos de hablarnos, dejamos de compartir nuestros sueños e ideas juntos, por lo tanto perdemos el sentido de común unidad.

Los largos silencios y la incomprensión dan paso a pensar que realmente ya no tenemos nada en común y el camino al divorcio o separación  se percibe como más conveniente.

Es importante resaltar que lo escrito aquí, hace referencia a parejas que no tienen problemas de violencia, alcoholismo, drogadicción ni de infidelidades múltiples.

Recuerda todo en la vida se puede lograr, si uno quiere…. el problema se halla realmente en el querer y tomar las acciones pertinentes. Si dentro de la relación hay un mínimo de cariño y admiración,  puede ser salvada y mejorada, en tanto hagas algo para lograrlo.

El hecho es que no tienes nada que perder, y si mucho que ganar.