El poder de generar cambios

Con la palabra “hipnosis” a la gente se le puede despertar una gran cantidad de ideas. Para muchas personas la hipnosis representa un show televisivo, un péndulo en movimiento frente a los ojos, o algo a temer porque se podrían someter a la voluntad del hipnotista. También lo pueden ver como sinónimo de manipulación mental. Todo lo anterior nada más lejos de la realidad cuando hablamos de Hipnosis Clínica.

La hipnosis no es otra cosa que utilizar distintos estados de consciencia naturales y espontáneos en la mente humana. El propósito es que las personas puedan adquirir nuevas comprensiones y entendimientos de sí mismos. También cambiar hábitos que son perjudiciales. En definitiva es aumentar las capacidades para resolver situaciones conflictivas.

Todas las personas vivimos estados cambiantes de consciencia mientras estamos despiertos. Y todos sabemos lo que es estar en trance hipnótico, aunque no lo llamemos así. Cuando, por ejemplo, estamos en el cine disfrutando de una buena película, a ratos experimentamos lo que ocurre como si lo viviéramos en carne propia, a este fenómeno lo llamamos desrealización hipnótica. La vivencia de la realidad cambia espontáneamente y no solo en el cine. O, por ejemplo, ¿cuántas veces hemos ido a la cocina con una intención y al llegar no recordamos a que íbamos? En lenguaje técnico esto es una amnesia temporal hipnótica. También cuando estamos en un coche viajando varias horas seguidas, al bajarnos para descansar, nuestro cuerpo presenta movimientos involuntarios. Todos también hemos experimentado lo que llamamos catalepsias hipnóticas. Hay muchos fenómenos conocidos que manifiestan distintos estados de consciencia.

Nuestra mente está cambiando constantemente. Lo que llamamos estar despiertos tiene varios niveles. Lo que hacemos con la hipnosis es utilizarlos en provecho de la persona. La hipnosis, que proviene de un término griego que significa “adormecer”, se refiere al estado o la condición que genera el hipnotismo. Éste, a su vez, es un procedimiento que consiste en inducir a una persona a la profunda tranquilidad donde la consciencia se amplifica. En un estado hipnótico profundo, los sentidos se agudizan, la mente es más clara, y accedemos a grandes capacidades, todo lo contrario a desaparecer (creencia muchas veces asociada a este estado).

 

Si has realizado alguna táctica de relajación,  hecho yoga, o meditado, seguramente has conseguido estados hipnóticos de diferentes grados de profundidad. La única diferencia es que en la Hipnosis Clínica somos más  directivos con el propósito de lograr el objetivo deseado y necesario para tu beneficio. Es una forma de comunicar ideas y entendimientos para que siempre sean bien atendidos por tu mente. El hipnotismo clínico funciona como un catalizador en la mente. Hace que las herramientas psicológicas funcionen más rápido, mejor y con resultados más duraderos. Es el Trance Hipnótico el gran generador de competencias. Y es la Hipnosis con sus tácticas, estrategias y comprensiones quien nos puede ayudar a ser más eficaces. Eficacia indispensable para el mundo actual.

En la actualidad necesitamos unas nuevas respuestas ante los nuevos retos. Es necesario poder influir de forma activa y deliberadamente en el mejor recurso que disponemos: nuestra propia mente. Aprender a ser capaces de salir de las inseguridades, lo miedos, las apatías, malos hábitos,  es de trascendental importancia. Todos lo necesitamos y todos nos merecemos aprender cómo hacerlo. Y la Hipnosis Clínica con las buenas tácticas psicológicas que nos ofrece durante el proceso terapéutico,  es un medio bastante productivo para conseguirlo