El insomnio es la incapacidad para conciliar o mantener el sueño o la sensación de no haber tenido un sueño reparador que ocasiona disfunción durante el día. Se manifiesta de forma importante en la salud y la calidad de vida de quien lo presenta. Desafortunadamente  hasta el 10% de los pacientes insomnes no reciben el tratamiento adecuado. Debe realizarse un abordaje integral tratando las causas o desencadenantes y sus síntomas y valorando su repercusión en el paciente.
El tratamiento debe basarse en estrategias de modificación de conductas y cambios en el estilo de vida; y, cuando se considere necesario, tratamiento psicológico y farmacológico. Las personas que se encuentran solas son más propensas a tener un sueño irregular, según señaló un estudio  publicado en la revista ‘Sleep’. La investigación, que ha estado dirigida por  expertos de la Universidad Metropolitana, se basó en los patrones de sueño, los sentimientos de soledad y la presión arterial de un centenar de personas;  para evaluar el sueño, los voluntarios usaron bandas en las muñecas que medían su actividad y nivel de descanso durante las noches.

Básicamente, los individuos más solitarios tenían un descanso más entrecortado. Había más movimientos durante la noche, más períodos de descanso de corta duración  y más intranquilidad. Asimismo, la investigación ha recalcado que los resultados fueron similares a los de un estudio del 2009 realizado en estudiantes universitarios que comparó sus sentimientos de soledad con su calidad del sueño. Los resultados revelaron que cuánto más solos se sentían los estudiantes, peor dormían,  el estudio comprueba cómo afectan los sentimientos de soledad en la salud humana.

El sueño es algo beneficioso para el organismo porque repara lo que has desgastado tanto física como psicológicamente. Por ejemplo, después de comer, el organismo experimenta una sensación de cansancio que hace necesario que, normalmente, se tenga que echar una pequeña siesta y cuando no es posible se recurre a tomar bebidas excitantes —como el café o refresco de cola— para poder seguir con el mismo ritmo de actividad. La siesta que más beneficia a la salud es aquella que dura un máximo de 30 minutos y que se realiza en el sofá (para no seguirnos durmiendo más tiempo), pero las siestas pueden ser también negativas ya que, en el caso en el que la duración sea demasiado larga, puede provocar que por la noche no se tenga sueño.

Para el diagnóstico de insomnio se requiere que haya dificultad para iniciar o mantener el sueño, ó sentir que no se tiene un sueño reparador, y que la duración de estas dificultades sean al menos de un mes y, además, se acompañe de fatiga diurna, sensación de malestar personal significativo y deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad personal. Por supuesto, si tienes cerca una reunión importante y estás bajo una gran tensión, o si te estás enfrentando a alguna clase de culpabilidad extrema, o incluso si realmente tienes miedo de algo, todas estas situaciones también pueden causar el que tengas trastornos del sueño. Hazte un favor y descubre qué está causando tu insomnio.